El mismo cuento de siempre
Atlético de Madrid y Real Madrid se vieron las caras anoche en el primer derbi de la historia del Metropolitano. El escenario era diferente al de los últimos años, pero la rivalidad, las ansias de ganar y de mandar en la capital estaban intactas. El partido comenzó con un minuto de silencio en honor a Rivilla y con el himno rojiblanco cantado a capella en el primer lleno absoluto de la era del nuevo campo. Partido grande y decisivo para intentar coger la estela del Barcelona. A ambos equipos solo les valía la victoria y, sin embargo, el partido acabó con resultado gafas y reparto de puntos. El Atlético salió muy bien plantado al terreno de juego, se hizo con el dominio del juego en la primera media hora de partido. Sin balón no sufría y con balón pisaba área rival. Correa pudo cambiar el devenir del encuentro con una ocasión que desbarató en el minuto 2 de esas que no se pueden fallar en partidos así. A partir del 30, el Real Madrid comenzó a despertar acumulando jugadores ...