La naturalidad de GANAR
Como si de un sueño se tratara, España lo ha vuelto a hacer. Los 16 años que han transcurrido entre la primera y segunda estrella nos llenan de nostalgia y de un sentimiento de orgullo y felicidad difícil de explicar y de manifestar. Todos recordamos cómo y con quién vimos a Iniesta marcar el gol de todo un país, y todos recordaremos dónde estábamos el día que Ferran escribiría para siempre su nombre en la historia de España. Más que ganar, igual que pasó en semifinales contra Francia, ha sido el cómo se ha ganado. España ha tirado de naturalidad, ni más ni menos. Para esta selección, y la que estaba en el palco viendo que el testigo de nuestra historia está en las mejores manos posibles, solo había un camino posible: el de la victoria. Porque cuando juegas como ha jugado España, imponiéndote a cada rival con una suficiencia tan aplastante, solo puedes ganar. Parecía que estaba escrito, que tenía que ser en la prórroga, que había que rozar la épica, que había que destronar a Argentina ...