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El golpe sobre la mesa que hacía falta

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Para algunos será duro volver a escuchar, leer o asimilar que el Atlético de Madrid vuelve a reinar en Europa. Lógico, porque cualquier otro equipo se habría sumido en un largo estado depresivo tras perder dos finales de Champions contra el eterno rival (en penaltis y en el descuento) y tras caer eliminados de la máxima competición europea sin pasar de fase de grupos. Sin embargo, el Atlético se aferró a la palabra de su profeta, Diego Pablo Simeone, y convirtió una gran decepción en la oportunidad de volver a visitar a Neptuno a final de temporada. Así lo hizo, llegó y ganó en Lyon, Griezmann se quedó y la directiva rojiblanca emprendió el proyecto deportivo más ambicioso de la historia del club. Los grandes fichajes aterrizaron en la capital (de nuevo rojiblanca): Lemar, Rodri, Gelson, Arias... Jugadores de primer nivel para asegurar la profundidad de plantilla al técnico argentino y una feroz competencia interna. No todo fueron buenas noticias, porque hubo que reponerse...

Mucho más que un título

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No se equivoquen, el Atlético no ha ganado un título más, no ha ganado únicamente su tercera Europa League. El Atlético ha ganado mucho más que eso. Este título se ha ganado cada día desde que comenzó la temporada, empezando por la sanción FIFA que prohibió fichar verano, siguiendo por el palo que supuso la eliminatoria en la fase de grupos de la Champions League y acabando con los rumores/especulaciones/faltas de respeto por parte del FC Barcelona sobre el futuro de Griezmann antes de una final europea. La temporada no pintaba bien para el Atleti, el objetivo era meterse en Champions, nadie habría imaginado que se podría acabar visitando Neptuno en el mes de mayo. Cualquier otro equipo habría caído en un estado de desánimo después de tantos contratiempos. Lo fácil era dejarse llevar y pensar en la siguiente temporada. Lo fácil era caer en el "otro año será, aquí se acaba nuestra temporada". Nadie tuvo en cuenta, entonces, que el Atleti no es cualquiera. Es el Atleti. ...

El orgullo no se toca

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El Atlético de Madrid se presentaba en Londres como gran favorito para hacerse con un puesto en la final de Lyon. Otra vez los rojiblancos tenían la opción de llegar a una final europea, otra vez toda la parroquia colchonera volvió a vivir una de esas noches que explican el por qué se es del Atleti. Con Juanfran lesionado, Diego Costa entrando en convocatoria por la mínima y malas sensaciones en Liga frente a la Real Sociedad y el Betis, el Atleti se plantaba en el Emirates con ganas de recuperar su juego y volver a llevar sus dos colores a lo más alto. Pero el Atleti no contaba con un señor de amarillo cuyo nombre resuena hoy en todos los medios de comunicación. Apunten: Clement Turpin. Ese es el nombre del árbitro que exhibió su exceso de protagonismo y se encargó de quitar el papel de favorito a los del Cholo de un plumazo. Dos faltas inoportunas de Vrsaljko, que no acaba de rendir mejor que Juanfran, le costaron dos tarjetas amarillas y, por tanto, la expulsión. Ver para cre...

El mismo cuento de siempre

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Atlético de Madrid y Real Madrid se vieron las caras anoche en el primer derbi de la historia del Metropolitano. El escenario era diferente al de los últimos años, pero la rivalidad, las ansias de ganar y de mandar en la capital estaban intactas. El partido comenzó con un minuto de silencio en honor a Rivilla y con el himno rojiblanco cantado a capella en el primer lleno absoluto de la era del nuevo campo. Partido grande y decisivo para intentar coger la estela del Barcelona. A ambos equipos solo les valía la victoria y, sin embargo, el partido acabó con resultado gafas y reparto de puntos. El Atlético salió muy bien plantado al terreno de juego, se hizo con el dominio del juego en la primera media hora de partido. Sin balón no sufría y con balón pisaba área rival. Correa pudo cambiar el devenir del encuentro con una ocasión que desbarató en el minuto 2 de esas que no se pueden fallar en partidos así. A partir del 30, el Real Madrid comenzó a despertar acumulando jugadores ...

Esta (aún) no es mi casa

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La mudanza ya es un hecho. El Atlético de Madrid ha dejado el Vicente Calderón para siempre e inicia una nueva etapa tras la inauguración del Wanda Metropolitano. Ningún colchonero se quería perder un día para la historia y todos, con y sin entrada, acudieron en tromba al madrileño barrio de San Blas para ver en persona el magnífico nuevo templo rojiblanco. Desde por la mañana, el Metropolitano empezó a ver la que se le venía encima. Cientos de personas abarrotaron los aledaños del estadio desde las 11 de la mañana. Había que verlo e inmortalizarlo todo. El Paseo de Leyendas, la bandera, la nueva tienda, los accesos, las fan zones... Todo. Llegó la tarde y, con ella, se acercaba el momento más deseado: la apertura de puertas. Colas más de dos horas antes de que empezara el partido. Había muchas ganas por entrar, llegar a tu nueva butaca y juzgar el nuevo campo. Todo era nuevo, menos el sentimiento. En el metro ya atronaba el himno del Atlético de Madrid, aunque eso solo sería u...

Héroes y villanos

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La Selección Española se lució frente a Italia en un Santiago Bernabéu lleno hasta la bandera, que cambió el blanco por el rojo para apoyar al combinado nacional. Lopetegui se enfrentaba a su primer gran reto como seleccionador y arriesgó apostando por un once renovado con Asensio de falso nueve y Silva e Isco como hombres más adelantados. Como en cualquier película de sobremesa de Antena 3, el final fue feliz, aunque el principio no tanto. Las dudas sobre si el Bernabéu pitaría a Piqué se disiparon demasiado rápido. Y es que Gerard fue el primer "villano" de la noche. Cada balón que tocaba el central azulgrana hacía subir los decibelios de todo el estadio, bien por quienes quisieron poner música de viento en el ambiente o bien por quienes decidieron aplaudir y corear al jugador. Hay quienes no son capaces de dejar sus colores en casa ni con un Mundial en juego. Con el paso de los minutos, saltó a escena el que sería el gran protagonista de la noche, Isco Alarcón . ...